Qué delegar primero a un asistente virtual
Empieza por lo repetitivo y fácil de revisar: ordenar el correo, agendar citas, capturar datos, actualizar el CRM, reservar viajes, cobrar facturas. Si puedes explicar cómo lo haces en diez minutos, un asistente lo puede tomar.
Quédate por ahora con lo que pide criterio: precios, contrataciones, cualquier cosa donde un error te cueste un cliente. Delégalo después, cuando tu asistente ya haya visto cómo decides.
Escribe las instrucciones sobre la marcha. Cada vez que te descubras haciendo una tarea, graba un video de dos minutos de tu pantalla. A la tercera semana tendrás un manual sin haberte sentado a escribirlo.
