Una asistente organizando una agenda en su laptop en un escritorio en casa

/Servicios de Asistente Virtual

Asistentes virtuales en México.

Asistentes virtuales bilingües que te quitan lo administrativo de encima: correo, agenda, investigación, CRM y seguimiento de pendientes.

Recupera
tu semana

Si tú contestas los correos, agendas las citas, persigues facturas y actualizas el CRM, no te queda tiempo para vender ni para dirigir. Un asistente virtual se queda con lo repetitivo para que tú te dediques a lo que solo tú puedes hacer.

Trabaja dentro de tu correo, tu agenda y tu CRM desde la primera semana, con tus reglas.

Escribe con soltura en español y en inglés, así que también puede atender a proveedores o clientes en Estados Unidos.

Lo que entregamos

Apoyo Administrativo

Manejo de correo, agenda, reservas de viaje y preparación de documentos.

Investigación

Investigación de mercado y de competencia, listas de prospectos, recopilación de datos y reportes cortos.

Captura de Datos y CRM

Actualización del CRM, hojas de cálculo, bases de datos y limpieza de información.

Coordinación de Pendientes

Seguimiento de tareas, coordinación de juntas, recordatorios de fechas y seguimiento con otras áreas.

Redes Sociales

Programación de publicaciones, monitoreo de comentarios, gráficos sencillos y seguimiento de interacción.

Apoyo Contable

Registro de facturas, control de gastos, manejo de comprobantes y registros básicos.

Cómo funciona

01

Diagnóstico

Hacemos la lista de lo que te quita tiempo, ponemos prioridades y definimos el perfil que necesitas.

02

Selección y Entrevista

Te presentamos candidatos que ya han hecho este trabajo. Tú los entrevistas y eliges.

03

Arranque

Configuramos herramientas, accesos y procesos. Tu asistente aprende tus preferencias y cómo te gusta comunicarte.

04

Trabajo Diario

Seguimiento diario o semanal, pendientes en las herramientas que ya usas y respuestas rápidas en tu horario.

05

Crecer y Ajustar

Más horas, nuevas habilidades o un cambio de alcance conforme cambia lo que necesitas.

Qué delegar primero a un asistente virtual

Empieza por lo repetitivo y fácil de revisar: ordenar el correo, agendar citas, capturar datos, actualizar el CRM, reservar viajes, cobrar facturas. Si puedes explicar cómo lo haces en diez minutos, un asistente lo puede tomar.

Quédate por ahora con lo que pide criterio: precios, contrataciones, cualquier cosa donde un error te cueste un cliente. Delégalo después, cuando tu asistente ya haya visto cómo decides.

Escribe las instrucciones sobre la marcha. Cada vez que te descubras haciendo una tarea, graba un video de dos minutos de tu pantalla. A la tercera semana tendrás un manual sin haberte sentado a escribirlo.

Qué puede hacer un asistente virtual

Un asistente virtual cubre una mezcla de estas tareas para una persona o un equipo chico. Cuando un área crece más de lo que un asistente puede llevar, como la contabilidad o la atención al cliente, puede pasar a un equipo dedicado.

El trabajo regulado, como declaraciones de impuestos, estados financieros dictaminados o asesoría legal, se queda con tus profesionales con cédula. El equipo hace la preparación y el trabajo administrativo alrededor.

  • Finanzas y administración: teneduría de libros, cuentas por pagar y por cobrar, facturación, comprobación de gastos, preparación de datos de nómina, captura y limpieza de datos.
  • Apoyo a ventas: búsqueda de prospectos y armado de listas, actualización del CRM, agenda de citas, seguimiento de cotizaciones.
  • Operación: procesamiento de pedidos, actualización de catálogo e inventario, rastreo de envíos, manejo de documentos.
  • Canales de clientes: teléfono, correo, chat, WhatsApp, redes sociales y respuestas a reseñas.
  • Personal y administración: coordinación de reclutamiento, primeras entrevistas por teléfono, agenda y correo, reservas de viaje, transcripción.
  • Tecnología: mesa de ayuda, pruebas de software, desarrollo, actualización y mantenimiento del sitio web.
  • Datos para IA: etiquetado y anotación de datos, transcripción, evaluación de resultados y respuestas, moderación de contenido.
  • Creativo y marketing: diseño gráfico, manejo de redes sociales, redacción, edición de video, apoyo en campañas de anuncios.

Asistente gestionado o freelance

Un freelance es una sola persona sin respaldo. Si se enferma, sale de vacaciones o se va, el trabajo se detiene y lo que sabía se va con él.

Un asistente gestionado tiene quién lo cubra cuando falta, alguien que revisa la calidad de su trabajo y apoyo para encontrar un reemplazo si no funciona. Esa estructura se paga, y casi siempre vale la pena cuando tu asistente maneja cosas con fecha límite.

Preguntas para quien te ofrece un asistente virtual

  1. Pregunta quién cubre cuando tu asistente falta. Si la respuesta es nadie, estás contratando a un freelance con sobreprecio.
  2. Pregunta cómo se manejan los accesos. Tu asistente debe tener sus propias contraseñas, solo con los permisos que el trabajo necesita, para que puedas quitárselos en un minuto.
  3. Pregunta quién revisa el trabajo. Un segundo par de ojos en las primeras semanas detecta los errores antes que tus clientes.
  4. Pregunta qué pasa si no funciona. Pide la respuesta por escrito en el contrato antes de empezar, no en un correo después.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene el outsourcing de asistente virtual?

Cuando tú o alguien clave de tu equipo pasa horas en correos, citas, captura de datos y seguimiento, en vez de vender o dirigir. Si esas tareas se repiten y se pueden explicar en diez minutos, un asistente las puede tomar. Conviene menos si el trabajo cambia todos los días y depende de decisiones que solo tú puedes tomar.

¿Cuál es el compromiso mínimo?

Depende de cuánto trabajo tienes y qué tan constante es. Medio tiempo funciona para un grupo definido de tareas; tiempo completo te da más continuidad y un asistente que aprende tu negocio más rápido. Acordamos horas y condiciones por escrito antes de empezar, y las ajustamos conforme crece o se estabiliza el trabajo.

¿Puedo tener un asistente virtual dedicado?

Sí. Tienes un solo asistente que aprende tu negocio, tus preferencias y tu forma de trabajar, no una bolsa de personas que rotan. Cuando falta, lo cubre alguien que conoce tus instrucciones, así que el trabajo no se detiene. Esa continuidad es la razón principal para tener un asistente gestionado en vez de encargar tareas sueltas.

¿Con qué herramientas trabaja un asistente virtual?

Google Workspace, Microsoft 365, Slack, Asana, Trello, Monday.com, HubSpot, Salesforce, QuickBooks y casi cualquier software de oficina. Trabaja dentro de tus cuentas con su propio usuario y solo los permisos que necesita, así que tú mantienes el control y puedes quitarle el acceso en un minuto si hace falta.

¿En qué se diferencia de contratar a un freelance?

Un freelance es una sola persona sin respaldo. Un asistente gestionado tiene quién lo cubra cuando falta, alguien que revisa la calidad de su trabajo y apoyo para encontrar un reemplazo si no funciona. Además tienes un solo contrato y un solo contacto, en vez de administrar la relación tú. Para tareas con fecha límite, esa estructura casi siempre vale la pena.

¿Y si mi asistente no es la persona indicada?

Avísanos pronto. Revisamos qué falta, porque muchas veces la solución es una instrucción más clara o una mejor entrega de pendientes, y eso es más rápido que empezar de cero. Si el problema es la persona y no el encargo, te presentamos a alguien nuevo para que lo entrevistes. Las condiciones quedan por escrito en el contrato antes de empezar.

Cuéntanos qué
te quita el tiempo.

Haz la lista de lo que delegarías primero. Te respondemos en 24 horas con el perfil que buscaríamos y cómo sería el primer mes.

Pedir propuesta