Qué conviene sacar y qué conviene conservar
Saca el volumen: registro de movimientos, conciliaciones, cuentas por pagar y por cobrar y la lista de cierre de mes. Es repetitivo, se puede revisar y es lo que más horas consume.
Conserva el criterio: posiciones fiscales, reconocimiento de ingresos y todo lo que un auditor va a cuestionar. Eso le toca a tu contralor o a tu despacho, con los libros limpios debajo.
La nómina queda en medio. Prepararla se puede delegar; aprobarla y enviarla debe quedarse con alguien de tu lado.
